MENSAJE DEL SECRETARIO DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO: ARTURO HERRERA: Versión Estenográfica (galería)

PALABRAS DEL SECRETARIO DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO: ARTURO HERRERA

Ciudad de México, 20 de agosto de 2019.
Versión Estenográfica

– GREGORIO MARTÍNEZ GARZA: A continuación, vamos a
invitar al maestro Arturo Herrera Gutiérrez, Secretario de Hacienda y Crédito
Público para que nos dirija unas palabras.

– ARTURO HERRERA GUTIÉRREZ: Muy buenas noches a todos
ustedes. Muchas gracias por la invitación.

Normalmente cuando me hacen una invitación a algún tipo de
eventos como este siempre me preguntan si tengo una presentación que hacer y
les digo que no, hoy no me preguntaron y entonces decidí traer una
presentación.

Quisiera de verdad, primero, agradecer a Carlos Hank por la
invitación y es un agradecimiento doble. Primero, por tener la oportunidad de
estar aquí. Pero, sobre todo, por las palabras que acaba de dirigir, porque me
permiten a mí subrayar lo que me parece son dos de los retos más importantes
que tiene nuestro país y nuestra economía, y Carlos hizo referencias muy claras
a los retos que tenemos todos para tratar de construir un México más
incluyente, un México más justo, un México sin pobreza.

Siendo el Secretario de Hacienda y Crédito Público déjenme
darles algunos números alrededor de ellos. Como alguna vez escuché decir a
alguno de mis ex jefes, México no es un país pobre, es un país de ingresos
medios, pero un país con muchos pobres, más o menos la mitad de la población
vive por debajo de la línea de pobreza, ese es uno de los problemas que
tenemos, es un país con grandes niveles de desigualdad.

Tiene niveles de desigualdad entre grupos sociales, pero
tiene niveles de desigualdad entre regiones que claramente tenemos que atacar y
atacar de manera muy decidida.

Déjenme darles un ejemplo aprovechando que se encuentran
aquí, tanto el Gobernador de Nuevo León, como el Gobernador del Estado de
Oaxaca, me parece que un contraste entre estos dos grandes Estados ilustra
muchísimo los retos que tenemos. Nuevo León es un Estado con mayor nivel de PIB
per cápita en el país y tiene un PIB per capital que es más de cuatro veces el
PIB per cápita de Oaxaca, esto nos da una idea de la desigualdad tan grande que
hay.

Pero no solamente hay una desigualdad entre ellos, sino que
esta desigualdad no se está acotando, si Oaxaca siguiera creciendo a las tasas
que ha experimentado en los últimos años tardaría más de 200 años en alcanzar
el PIB per cápita de Nuevo León, eso me parece que es inadmisible.

Ese es uno de los grandes retos que tenemos.

El otro reto que tenemos es en materia de crecimiento
económico, y a eso quisiera dedicarle algunos minutos, si me lo permiten. Y
dado que en las últimas semanas ha estado muy de moda hablar de si estamos
cerca o no de una recesión técnica quisiera poder abundar en algunos de estos
temas, y también qué quiere decir en términos de los retos que tenemos.

Para que nos podamos acercar a este tema de manera
desapasionada, en lugar de poner el PIB per cápita de México empecé poniendo el
PIB per cápita de Estados Unidos. Cuando nosotros vemos el PIB de un país como
Estados Unidos lo que vemos en la trayectoria de crecimiento de 1960 hasta
ahora vamos a encontrar dos características importantes:

La primera, como pueden ver –y está señalado por la raya
roja que está cruzando la trayectoria del PIB– hay un crecimiento, es una
línea que va creciendo. La pendiente de esa curva es la tasa de crecimiento
promedio de Estados Unidos.

Pero también lo que pueden ver es que no va creciendo de
manera homogénea, sino que tiene subidas y bajadas, esto es algo característico
de todas las economías. Las economías tienen una naturaleza cíclica y tienen
periodos de expansión y tienen periodos de desaceleración o periodos de
recesión.

Las líneas grises es lo que en Estados Unidos está definido
de manera oficial como periodos de recesión o como periodos, en algunos casos,
de crisis, como pueden ver, una muy importante que es la del 2010 tuvo una
caída relevante.

Permítanme detenerme justo en la última barra gris, la que
tiene que ver con la crisis de la gran recesión. Como pueden ver más o menos lo
tomó Estados Unidos desde el 2009 hasta el 2015 llegar a lo que hubiera sido su
trayectoria natural, de tal forma que el crecimiento que hemos observado en los
últimos años apenas le alcanzó para llegar a donde estábamos, y a partir de ahí
ha venido creciendo en los últimos años.

Esto explica en gran medida porque éste es el periodo de
expansión de crecimiento más largo que ha tenido Estados Unidos en toda su
historia, y eso explica también porque es un periodo de expansión más largo, lo
que es natural es que empiece un periodo de desaceleración como el que estamos
viendo en Estados Unidos.

Ya que nos acercamos al tema de ciclos y crecimiento de
forma un poco lejana, verlo sin que nos toque de manera inmediata nosotros,
acerquémonos ahora de forma más cercana al tema de México.

Si vemos la gráfica de la izquierda, que tiene una serie muy
similar, no es estrictamente el PIB de México, pero es una serie que se
comporta de manera muy parecida, vamos a ver las mismas características que
observábamos para el crecimiento del PIB en Estados Unidos, primero, una
trayectoria hacia arriba, y también que sobre esa trayectoria vemos que hay
fluctuaciones.

Pero hay dos características importantes: a diferencia de
Estados Unidos, que era ésta, las fluctuaciones son muchísimo más violentas en
México, quiere decir que tenemos periodos de expansión un poco más altos y
nuestros periodos de desaceleración o de recesión son muchísimo más profundas.

Y esta gráfica a mí me parece que más allá de los temas de
desigualdad que ya tocamos y que tocó Carlos, nos permite ilustrar de manera
muy clara los retos que tenemos en materia de crecimiento.

Si nosotros trazáramos una línea de tendencia desde el año
de 1983, y esta gráfica empieza en 1983, lo que íbamos a ver es que la
pendiente de esa curva da un crecimiento de alrededor del 2.4 por ciento del
PIB; es decir, nuestro país sube y baja, pero en promedio hemos venido al 2.4
por ciento.

¿Es esto poco o mucho? Es un crecimiento relativamente
mediocre, porque el bienestar de la población se mide como el crecimiento del
PIB per cápita, y una vez que dividimos eso por el crecimiento de la población
el crecimiento del país a penas a estado arriba del 1 por ciento, es decir,
tenemos un reto muy muy importante para lograr que el país crezca más.

Y eso si la gráfica empezara en 1994, que es donde ven la
tercera barra gris. Si empezara en 1983 el crecimiento del PIB per cápita es
menor al 1 por ciento, éste es uno de los más bajos que pueden encontrar en
América Latina.

Si nosotros hubiéramos trazado una gráfica similar del PIB
per cápita para Chile, Uruguay, empezado en el mismo año hubieran empezado por
abajo y ya nos alcanzaron y ya nos rebasaron. Esto es algo que nosotros tenemos
que corregir.

Si a esta línea le quitamos la tendencia lo que
encontraríamos es una imagen similar a la que vemos en la gráfica de la
derecha, que nos da una idea del ciclo económico. Las barras grises son las
cifras oficiales de recesión en México que, por cierto, no siguen una regla
arbitraria, sino que las determina el INEGI y normalmente tardan algunos meses
después de que inició el ciclo en determinar.

Y como pueden ver el ciclo mexicano tiene periodos
profundamente de estrés en la época de recesión, caídas muy altas en 1982. En
1995 ven una caída brutal, esa es la segunda caída más alta que han tenido
México desde 1938. Y la tercera caída más alta que ha tenido México desde 1938
es la del 2009.

Entonces, esto me parece que ilustra los dos grandes retos
que tenemos en materia de crecimiento económico, por un lado, necesitamos que
el país crezca más rápido. Y por el otro, además de crecer más rápido,
necesitamos que cuando haya el ciclo las caídas sean menos profundas y eso
quiere decir que las subidas también tienen que estar acotadas, tenemos que
limitar la volatilidad del ciclo.

Así es que esos son los dos retos: cómo crecer más y cómo
eliminar la volatilidad que tenemos en periodos de recesión para que estos no
sean muy profundos.

Déjenme apuntar y voy a tratar de no tardarme mucho, sé lo
complicado que es para alguien hablar antes de la cena.

¿Qué podemos hacer en materia para crecer más? Ha habido
muchas ideas en los años 90 el país le apostó al libre comercio, en los últimos
seis años le apostó a las reformas estructurales. Desde la Secretaría de
Hacienda nosotros estamos tratando de darle un ángulo distinto, lo que nos
estamos fijando es cómo han crecido el resto de los países de América Latina y
México ha sido tradicionalmente un país líder dentro de América Latina e
identificar cuáles son las áreas donde estamos teniendo un desempeño muy por
debajo de nuestros pares en América Latina.

Es decir, no queremos compararnos con Dinamarca, con
Finlandia o con Suecia, en casi cualquier indicador que nos comparemos van a
esta mejor que nosotros, queremos compararlos contra los que son los países que
normalmente uno esperaría que tengamos un nivel de desarrollo y desempeño
similar.

Los países naturales con los que usualmente nos comparamos
son con Brasil, Argentina, que tienen niveles de desarrollo similar y niveles
de tamaño similar, después de Brasil y Argentina vienen países como Colombia y
Perú.

Hay cuatro elementos que para mí son muy importantes en los
cuáles deberíamos hacer las cosas mejores solamente para parecernos a la media
latinoamericana.

Carlos mencionó ya uno de ellos, en México tenemos cosas muy
buenas, pero ya es muy pertinente que lo mencione aquí. Tenemos un sector
financiero relativamente delgado.

Carlos hizo referencia al porcentaje de los mexicanos, de
los adultos mexicanos que tienen una cuenta bancaria, solamente el 37 por
ciento de los mexicanos tienen una cuenta bancaria.

En la parte baja de la pirámide poblacional alrededor del 24
por ciento de los mexicanos, y a eso se refería con que debe de haber un
esfuerzo de todos, claramente de la Secretaría de Hacienda, pero también de los
Bancos privados en materia de inclusión financiera.

Una persona que no tiene una cuenta bancaria quiere decir
que está transacciones en efectivos, que son más riesgosas, que les toma más
tiempo, que son menos eficientes. También quiere decir que al no estar
bancarizado no tienen un historial crediticio y, por lo tanto, si tiene algún
pequeño negocio, etcétera no tiene acceso al crédito.

Entonces, éste es uno de los temas en donde lo tendríamos
que hacer.

Para darles algunas referencias Argentina y Brasil tienen
niveles de bancarización claramente por arriba de los de nosotros, y el nivel
de bancarización de México se parece más a los niveles de bancarización de
Nicaragua, que a los de Colombia o de Perú, claramente es algo que junto con la
Banca deberíamos hacer mejor.

Ese es el primer tema.

El segundo tema donde estamos muy debajo de la media
latinoamericana es en recaudación de impuestos, y hay una explicación muy obvia
y no me voy a detener en ello, durante muchos años el país tuvo la suerte de
tener un gran número importante de recursos que provenían del petróleo. Pero
esta suerte se convirtió en una especie de arma de doble filo, nos
acostumbramos a no pagar impuestos, a desvincular el pago de impuestos con los
servicios que se reciben de los distintos niveles de gobierno, no nada más del
Gobierno Federal, de los gobiernos soberanos, de los locales como la Ciudad de
México, y esta desvinculación nos ha alcanzado hoy.

Hace tan solo unos años PEMEX proveía alrededor de 8 por
ciento del PIB en ingresos para el Gobierno Federal, esto a pesos de hoy es
alrededor de 1 billón de pesos.

Y para que se den una idea de ello, y dado que Claudia está
aquí, 1 billón de pesos es el equivalente a cuatro años del presupuesto de la
Ciudad de México, hoy hemos perdido la mitad de eso.

Y por eso tenemos por un lado que invertirle a PEMEX, pero
también tenemos que pensar que este país si quiere tener mejores servicios
tiene que recaudar más. Recaudamos decía yo ingresos tributarios solamente del
13 por ciento del PIB.

Pongo el ejemplo de Nicaragua, ellos recaudan 16 por ciento
del PIB, olvídense de Brasil que está en los 30’s, olvídense de Uruguay que
está en el 29 y Argentina, que a pesar de sus problemas está en los 20’s.

Si nosotros recaudáramos lo que recauda Nicaragua íbamos a
tener 750 mil millones de pesos de más por año, estoy seguro que los
Gobernadores que están aquí están haciendo cuentas y con una cuarta parte de
eso la mitad de sus problemas se iban a resolver.

El tercer punto está relacionado con el anterior, si somos
un país que recauda poco es un país que puede gastar poco y en particular es un
país que gasta poco en inversión. Tenemos una de las tasas más bajas de América
Latina, solamente invertimos nosotros 2.9 por ciento del PIB, y esto claramente
señala dos temas en los que tenemos que trabajar de manera inmediata: primero,
tenemos que invertir más nosotros, tenemos que empezar a cambiar la composición
de nuestro gasto de gasto corriente a gasto de inversión.

Pero mientras lo hacemos, y nos va tomar algún tiempo, quién
está realizando las grandes tareas de inversión en el país son ustedes, son los
empresarios, el sector privado, y déjenme hablarlo de manera muy clara.

Hoy por cada peso que invierte el Gobierno Federal el sector
privado invierte 6.7 veces lo que nosotros hacemos. De tal forma que si ustedes
por alguna razón disminuyen su nivel de inversión, tienen dudad del modelo,
tienen dudas de la dirección de la economía, nosotros no tenemos la fuerza para
compensar una disminución de ustedes.

Así es que parte de la labor de nosotros y también de los
gobiernos locales es asegurarnos que ustedes tienen las condiciones
macroeconómicas de certidumbre y de Estado de Derecho para que puedan hacer las
inversiones que han venido planteando a lo largo de los años, por eso festejo
mucho lo que Claudia mencionó de pasadita y a lo mejor es dado que ella es la
anfitriona y yo soy el huésped, que mañana va a anunciar un programa de impulso
al sector inmobiliario.

La parte que le toca a ella y de desarrollo urbano tiene que
ver con muchas cosas incluyendo con las licencias, a nosotros nos tocará y nos
tocará a través de la Sociedad Hipotecaria Federal, y por ahí estaba Jorge
Mendoza para hacerlo, de proveer créditos suficientes para poder redinamizar
este sector que es muy importante.

Esa es la tercera característica donde creo que tenemos que
mejorar.

Déjenme irla resumiendo hasta ahora. Necesitamos un sector
financiero más profundo, necesitamos recaudar mejor y necesitamos invertir más.

Déjenme terminar con el último punto que se ha vuelto una
obsesión para mí en los últimos meses por diversas razones. Primero, porque me
parece que es un tema que no es nada más de crecimiento, sino que es incluso de
justicia social. Pero también porque a diferencia de los tres primeros, en los
tres primeros yo tengo una idea más o menos clara de lo que debemos hacer. En
el segundo tengo preguntas mucho más abiertas.

México tiene, comparado con muchos países, pero nuevamente
comparado con América Latina, una de las tasas de participación en el mercado
laboral más bajas para las mujeres. La participación en el mercado laboral de
las mujeres es solamente del 54 por ciento.

Si nosotros pensáramos en las tasas de los países nórdicos
están cerda del 80 por ciento. Si pensáramos en las tasas de Argentina y Brasil
están cerca del 70 por ciento.

Uno podría pensar que hay muchas razones por las que esto
pasa, incluyendo culturales o de un machismo sembrado, pero no sé si en nuestro
país es más machista que otros países de América Latina. Y déjenme decirles en
qué otros países hay una mayor participación de las mujeres en el mercado
laboral:

En Argentina y Brasil, que son nuestros puntos de
comparación naturales, Colombia y Perú, que suelen ser los que siguen debajo de
nosotros. Pero también hay una mayor participación laboral de las mujeres en
Bolivia, en Ecuador e incluso en el Salvador, esto para mí ya es inexplicable.

Y no solamente es un tema de justicia social, sino explica
también las razones por las que crecemos menos, si nosotros tuviéramos una
participación, si pudiéramos construir las condiciones para que las mujeres se
incorporaran al mercado laboral como en otros países de América Latina,
probablemente estaríamos hablando cuando menos, y por la parte baja, de 1 o 1.2
millones o 3 millones más de mujeres incorporando, claramente eso, entre otras
cosas, abonaría a un mayor crecimiento.   

Eso con relación al crecimiento.

Déjenme referirme hoy un poco a la parte cíclica y lo pueden
ver alrededor de las barrar grises. Como pueden ver nuestro país después de
periodos de recesión crece mucho y cuando viene una crisis o una recesión baja
mucho, y eso es lo que tenemos que hacer; tenemos que limitar esa volatilidad.

¿Cómo se suele hacer en los países avanzados? En los países
avanzados suele haber políticas contracíclicas específicas y es algo que se
empezó a discutir de manera muy abierta, por lo menos desde la crisis del 2010;
es decir, cuando hay una crisis de demanda y particularmente de demanda, y las
que nosotros tuvimos en los 80’s, por cierto, no eran de demanda, las que hemos
tenido a partir del año 200 sí, la receta tradicional es que tiene que haber un
impulso del gasto del gobierno.

En los países avanzados decía que esto está por construcción
ya definido ahí, por ejemplo, países como Estados Unidos o como España tienen
seguros de desempleo, de tal forma, que cuando están en un periodo de las
barrar grises, cuando disminuye la actividad económica se da a los trabajadores
que entran en desempleo un seguro, y eso permite diversas cosas: permite que
esos trabajadores y sus familias pasen mejor la crisis. Pero también esas
familias están gastando, y el gasto del gobierno también aumenta en esos
periodos.

En las economías en desarrollo no tenemos ese tipo de
gastos, que son los llamados estabilizadores automáticos, ni tampoco tenemos la
credibilidad frente a los mercados para poder hacerlo, por eso tenemos que
prefondear eso.

Chile lo ha intentado con un fondo que está
fundamentalmente, los recursos vienen de excedentes de la producción del cobre.
El gran reto que nosotros tenemos es construir un fondo que ya tenemos,
transformarlo de un fondo que sirve para cerrar brechas fiscales en un fondo
contracíclico.

Me parece que ya están ahí las semillas, es algo que es
parte de nuestra agenda. No creo que lo vamos a meter para el presupuesto que
tenemos que enviar en dos semanas, pero claramente es parte de la agenda que
tenemos para el año 2021.

Pero si vemos nuevamente, si ven esta gráfica y se ven en el
último piquito, van a ver que el crecimiento de nuestro País, aun cuando tasas
relativamente bajas había estado creciendo hasta el último punto, van a ver dos
observaciones donde está apuntando hacia abajo.

Y hay muchas razones para ello: hay una desaceleración en la
economía global, hay una desaceleración en China, hay una desaceleración en
Europa, y esto se ha venido complicando por el contexto internacional,
particularmente por las tensiones de carácter comercial, la salida del Reino
Unido de la Unión Europea, pero sobre todo el conflicto entre Estados Unidos y
China.

Esto, si ustedes me preguntan, dejó de ser más allá del
contexto. El conflicto entre Estados Unidos parecía que nos afectaba porque se
daría un conflicto entre las dos economías más importantes, pero que nos
afectaba de rebote.

Déjenme darles dos cifras, para que vean de qué manera nos
afecta de manera muy, muy evidente. Hace alrededor de 12 días, un poquito más,
cerca de tres semanas, cuando el Presidente Trump anunció que estaba considerando
poner un 10 por ciento adicional de aranceles a 300 mil millones de dólares en
exportaciones chinas, nuestro peso paso, de alrededor de 19 pesos por dólar, en
tres o cuatro días, a 19.7.

Y una economía global que se vuelve más pequeña, es una
economía que necesita menos de todos los insumos, incluyendo del petróleo, y el
precio del petróleo pasó en cuatro días, de 55 dólares por barril, a 48 por
barril.

Entonces, nosotros tenemos que hacer varias cosas: primero,
Tenemos que estar muy conscientes de estas limitaciones; pero tenemos que ser
un actor activo en las conversaciones internacionales para asegurarnos que
estas dos cosas no pasen.

Pero también no podemos nada más observar los vaivenes del
ciclo económico, sino que tenemos que hacer, aun cuando no tenemos hoy una
política contracíclica clara, tener 
políticas que nos permitan enfrentar esta desaceleración económica.

Así es que permítanme compartir con ustedes parte de lo que
estamos haciendo, dado que tenemos recursos relativamente limitados:

Junto con el ingeniero Jiménez Espriú, y me da muchísimo
gusto que esté aquí, lanzamos un nuevo programa de infraestructura que pretende
invertir en los próximos meses alrededor de 50 mil millones de pesos.

Para que tenga un efecto real, no puede ser un programa en
abstracto; tiene que ser un programa muy específico, que tenga nombre y
apellido, que puedan seguir de manera muy clara dónde se están haciendo.

Menciono algunos de los proyectos que estamos haciendo,
vamos a construir junto con el Gobierno del Estado, un nuevo peribús en Jalisco;
vamos a construir, a ayudar a construir un Metrobús en Ciudad Juárez.

El ingeniero Jiménez Espriú, al hacer un desdoblamiento de
seis carreteras, alguna de ellas en San Luis, no recuerdo el resto dónde estaban,
va a permitir que todo el proyecto de infraestructura vaya a crecer en 50 mil
millones de pesos.

Déjenme hacer referencia a la segunda acción. Teníamos una
serie de recursos que estaban ociosos en la banca de desarrollo, que los vamos
a ocupar de manera muy importante.

Por ejemplo, en el ciclo, cuando está cayendo la actividad
económica, y es lo que ven en las últimas dos observaciones, empieza a caer la
inversión, pero también empieza a caer el consumo, y empieza a caer el consumo
de los que menos tienen.

Vamos a dar 1.2 millones de créditos a través de FONACOT a
la parte baja de la pirámide. Y FONACOT no necesariamente tenía recursos, pero
el Banco del Bienestar –y aquí está Rabindranath– sí tenía recursos.
Entonces, lo que estamos haciendo es le estamos dando un crédito del Banco del
Bienestar a FONACOT para que haya esos recursos.

Y eso va ayudar al consumo de los trabajadores, pero el
consumo de los trabajadores seguramente se va a traducir en un consumo de
muchos de los bienes y servicios que producen las empresas de los que están
aquí representados.

Finalmente, un tema que es muy importante, nos dimos cuenta
que también debíamos y podíamos darle créditos a uno de los sectores que es
crucial para nosotros. A lo largo de los años ha venido cayendo la producción
de PEMEX prácticamente hoy producimos la mitad de lo que producíamos en el año
2004.

Nosotros estamos haciendo la parte que nos toca: desgravando
a PEMEX invirtiendo; pero una vez que a PEMEX se le está invirtiendo más, lo
que tiene del otro lado son contratos con proveedores de servicios, y lo que
iniciamos fue un programa también a través de Nafin para darle créditos a los
proveedores o a aquellas empresas que tienen contrato de PEMEX. Nos pareció,
después de que lo pensamos, algo muy natural: tenemos la propia fuente de pago
nosotros de esos créditos.

Hoy en la mañana que lo comentábamos con Claudia Sheinbaum
se nos ocurrió que en realidad lo podíamos hacer extensivo, y a la mejor va a
requerir un poquito más de papeleo, a los proveedores que tienen contratos con
el Gobierno de la Ciudad de México. Y si nos prometen que le van a pagar a sus
proveedores, también lo podemos hacer con el resto de los gobernadores del
País.

Algunos de estos créditos por cierto los vamos a intermediar
a través de la banca comercial. Así es que también vamos a necesitar del
concurso de la banca comercial en general y., dado que son nuestros anfitriones
hoy, de Banorte en particular.

Un último punto que quisiera yo comentar. Con el ánimo de ir
acelerando la actividad económica, con el ánimo de tratar de suavizar esa caída
o de lograr darle la vuelta, vamos a hacer una cosa que nuevamente nos pareció
obvia después de que lo pensamos, pero por alguna razón no se nos había
ocurrido antes:

Lo que nosotros tenemos para impulsar la actividad económica
es el presupuesto, y el presupuesto tiene un año finito, el presupuesto es
válido por un año. Y la forma en la que estamos impactando hoy la actividad
económica, es ejerciendo el presupuesto del año 2019.

Pero nos dimos cuenta después de una reflexión que en realidad podíamos
maximizar ese esfuerzo si empezábamos a licitar hoy lo que vamos a gastar en el
año 2020.

Esto no quiere decir que vamos a gastar por adelantado.
Vamos a empezar a gastar a partir de enero. Pero si por ejemplo nosotros
tuviéramos que licitar servicios de seguridad o arrendamiento de automóviles,
los licitamos ahora aun cuando el servicio lo empezamos a recibir en enero, la
empresa que ganara un concurso hoy, por ejemplo, en septiembre o a inicios de
octubre, iba a empezar a contratar a trabajadores a adquirir créditos para
aumentar sus operaciones, y de tal forma que íbamos a lograr algo que nos
parece muy interesante que es que el gasto del año fiscal 2020 empieza a tener
un impacto en la actividad económica del año 2019.

Pues con esto es lo que quisiera terminar. Estos son parte
de los temas que tenemos en la agenda, son parte de los que tenemos hacia
adelante, necesitamos crecer más, necesitamos crecer a tasas que nos permitan
atender los grandes retos sociales que tiene el país.

Necesitamos hacerlo también con una arquitectura de las
finanzas públicas que nos permita apalear el tema del sitio económico.

Y me parce que el primer paso para ello es hablar con mucha
transparencia y con mucha claridad estos temas, porque resolverlos y atenderlos
va a requerir del concurso de todos.

Así es que en ese sentido les agradezco mucho la oportunidad de que me hayan escuchado hoy.

Muchísimas gracias.

2019-08-26T19:16:23+00:00